miércoles, junio 20, 2007

Mi triste papel en la inmortalidad

La humanidad se llenó de gracia cuando descubrió la manera de transformar la esencia del hombre y lograr que este durara en vida cien años más.

Aquel que hiciera progresar su esencia no podría regresarla al estado anterior.

Sin dudar por esto, me embarqué en esta aventura y mi júbilo no pudo ser mayor cuando supe que viviría por otros cien años.

Sucedió entonces que momentos antes de que la humanidad entera transformara su esencia, fue descubierta la manera de progresar en otra dirección desde la esencia humana natural hasta la inmortalidad, con la misma condición que evita el retorno al estado original.

Fue así como unos pocos dichosos lograron la cualidad de inmortales y tantos como yo sufrimos la desdicha de vivir cien años más.